Santiago Blanco GonzálezRecuerdo cuando era pequeño -todavía iba al   colegio- que seguía las líneas de transporte o distribución e intentaba imaginarme dónde iba cada una: a veces terminaban en un transformador, otras desaparecían de mi vista y rara vez terminaban en una central, como, por ejemplo, la Casa de la Luz o Salto del Olvido en La Granja. Por aquellos tiempos, mi padre apareció en casa con un mapa: la red eléctrica de transporte española (no era tan simple como ésta de 1985 ni tan extensa como la de hoy en día). Por aquél entonces no pensaba ni en kilovatios ni en las pesetas de lo que costaba lo que fluía por esos cables, hasta que empecé la universidad y posteriormente a trabajar en el sector.

Es cierto que en aquellos años empresas como AEQ no existían por no estar liberalizado el sector y todo debía ser más simple, pero no podías elegir el comercializador de electricidad.

Por suerte esos tiempos cambiaron: A partir de 1998 se puso en marcha una estructura en el sector para gestionar la electricidad y las redes en un mercado poco a poco más liberalizado, aunque siempre manteniéndose dos partes de la gestión en régimen de monopolio: el transporte, en manos de REE, y la distribución de electricidad, en manos principalmente de cinco distribuidoras, y otros cientos de pequeñas empresas. El régimen de monopolio se aceptó de manera legal por considerarse que son monopolios naturales.

La generación se liberalizó, la comercialización se fue liberalizando por tramos hasta solo quedar pseudo-regulado el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (pseudo ya que el precio final no está realmente fijado ya por el Gobierno).

Por otro lado, aparecieron otras empresas no menos importantes que coordinan con los diferentes actores anteriores o dan servicios su día a día:

  • El Operador del Mercado (OM), gestionado por OMIE, el cual asigna mediante un algoritmo de casación la energía vendida más económica para cubrir la oferta de compra de cada una de las empresas que participan (comercializadoras y generadores, principalmente), cumpliendo principalmente un criterio económico, dejando de lado parámetros técnicos excepto algunos puntuales.
  • El Operador del Sistema (OS), gestionado por REE, también transportista como indicamos antes, el cual corrige técnicamente las casaciones mediante los Servicios de Ajuste para que sea viable el sistema eléctrico, usando ofertas económicas que reorganicen la generación principalmente. Los consumidores no pueden participar en los Servicios de Ajuste, aunque se está trabajando para que así sea. La excepción es el caso de grandes consumidores, los cuales puedes prestar el Servicio de Interrumpibilidad.
  • Los Operadores de Mercados a Plazo, principalmente OMIP, EEX o MEFF, los cuales, de una manera organizada, o no organizada como brokers (intermediarios entre terceros de operaciones de compraventa), ponen de acuerdo a diferentes empresas que quieren garantizarse un precio por la energía futura que vendan o compren en horizontes desde el día siguiente hasta varios años futuros.

Finalmente, me queda por presentaros a la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia, ente público regulador del Mercado de Electricidad que tiene diferentes roles, entre ellos proponer y regular aspectos del sector y velar por el cumplimiento de la normativa, gozando incluso de capacidad sancionadora.

Seguramente olvide actores por presentar y seguro quedan muchos puntos por desarrollar (el Mercado Diario, los Mercados Intradiarios, los Servicios de Ajuste…), pero por suerte tenemos mucho tiempo por delante para ello en este blog.

¡Hasta la próxima!

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