Carlos Valverde - Responsable de Operación en MercadosPodéis llamarme aprovechado y poco original (tal vez con razón) pero de nuevo voy a apoyarme en el post de una compañera de AEQ Energía para profundizar en uno de los numerosos temas que tratamos en el blog. Y es que tras leer la experiencia de Dulces Juan que nos contó Loreto Sancho, Coordinadora de Canal en AEQ, me gustaría explicar con más calma el concepto de Huella de Carbono así como el proceso de compensación de emisiones de efecto invernadero.

Todos queremos trabajar en una empresa con el edificio más bonito, con la mejor imagen pública, que apoye proyectos sociales, cerca de nuestra casa, con los mejores compañeros, el sueldo más alto… Todos estos conceptos son fácilmente comparables, aunque algunos sean más subjetivos que otros, pero ¿se puede estimar el impacto que tiene una empresa para el medio ambiente? ¿Podemos afirmar de manera imparcial que nuestro trabajo es respetuoso con la naturaleza? ¿Mi organización es más verde que la tuya? Con este objetivo se instauró el cálculo de la Huella de Carbono.

Huella de Carbono

Según el Ministerio de Medio Ambiente, la Huella de Carbono de una empresa se define como  “la  totalidad  de  gases  de efecto  invernadero  emitidos  por  efecto  directo  o indirecto  a  través  de  la actividad que desarrolla”. Esto ya nos puede plantear varias dudas porque existen multitud de gases diferentes que provocan un efecto invernadero (H2O, CO2, CH4, NOX, O3, CFCs…), qué aspectos de la actividad hay que incluir, cómo de rigurosos hemos de ser… Vamos, que el cálculo de la Huella de Carbono puede ser desde algo sencillo hasta algo increíblemente complejo. Afortunadamente, para que a Juan no se le quiten las ganas de seguir con la iniciativa, se ha desarrollado un sistema de equivalencias que simplifica todo este proceso y un listado de las distintas actividades que hay que tener en cuenta en función del nivel de profundidad que desee o pueda alcanzar.

Tipos de emisiones

De manera sencilla podemos clasificar las emisiones de gases de efecto invernadero en dos categorías:

  • Emisiones directas liberadas. Por ejemplo, los gases que se desprenden a la atmósfera directamente por la quema de combustibles fósiles, los residuos generados por procesos industriales o el humo que desprenden los coches de los trabajadores.
  • Emisiones indirectas como consecuencia de la actividad. En este apartado se incluyen las emisiones equivalentes que se han generado para el suministro de electricidad que hemos consumido, todas aquellas relacionadas con las materias primas que empleemos, o las generadas en el ciclo de vida completo de los productos que fabriquemos o los residuos que desperdiciemos. Este tipo ya no es tan intuitivo como las directas y requiere un análisis más riguroso y extenso de todos los procesos y productos.

Por favor, tómate unos minutos de tu tiempo y piensa en todos los conceptos que acabo de mencionar y aplícalos a tu empresa. Seguro que ya te has dado cuenta de lo complejo que puede llegar a ser el hacer un cálculo exacto de la Huella de Carbono, pudiendo llegar a consumir valiosos recursos de nuestra empresa, tanto económicos como de tiempo. Pero al igual que cuando nos dedicábamos a estudiar podíamos elegir si era para aprobar con un cinco raspado, para un notable o para un sobresaliente (luego ya el profesor/a daría su “opinión” al respecto), el cálculo de la Huella de Carbono puede adaptarse dependiendo de lo queramos y podamos implicarnos. A los diferentes grados de complejidad se les denomina alcances.

Alcances del cálculo de la Huella de Carbono

 

  • Alcance 1: cuantificación de las emisiones directas de gases de efecto invernadero.
  • Alcance 2: emisiones indirectas asociadas al consumo eléctrico adquirido por la organización.
  • Alcance 3: resto de emisiones indirectas.

Tipos de emisiones y alcances

El Consejo de Ministros aprobó, en su reunión del 14 de marzo de 2014, el real decreto por el que se crea el Registro de Huella de Carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono. Desde entonces las empresas como Dulces Juan pueden registrarse de manera voluntaria y presentar sus cálculos anuales para que el Ministerio de Medio Ambiente los verifique y otorgue un sello que puedan lucir orgullosos en sus escaparates. El proceso completo sería: primero se calcularía la Huella de Carbono, después se adaptarían posibles soluciones para reducir el impacto ambiental y por último podría apoyar económicamente proyectos que ayuden a absorber el CO2 que hemos emitido.

El Ministerio otorga un sello a la empresa dependiendo de las funciones llevadas a cabo, exigiendo que al menos se realice el cálculo hasta el Alcance 2:

Alcance 2 huella de carbonoUna vez cuantificado cuánto contamina, Juan puede tomar algunas medidas de fácil aplicación: la energía verde se puede contratar a través de comercializadoras eléctricas como AEQ Energía, puede ir al trabajo en un medio de locomoción limpio como la bicicleta o incluso andando, pero si le pide lo mismo al transportista que reparte sus productos pues seguramente sea algo más inviable, ¿verdad? Pero todavía está a tiempo de sacar una matrícula de honor en impacto ambiental y es compensando todas aquellas emisiones que no puede evitar en un proyecto de absorción de C02.

Compensación de emisiones de GEI

Para luchar contra el cambio climático todos estamos de acuerdo en que se deberían plantar más árboles, instalar más energías renovables, consumir menos electricidad, reciclar los residuos que generamos… en países desarrollados estas medidas son más fáciles de adoptar e incluso podríamos decir que estamos más concienciados con la causa, pero no en todas las partes del mundo es así por unas razones u otras. Sin embargo, gracias al Mercado Voluntario de Carbono  podemos apoyar este tipo de iniciativas. En él, aquellos proyectos que se hayan desarrollado y verificado que evitan la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera podrán “vender” esta mejora a empresas que quieran compensar sus emisiones como la de Juan. Por ejemplo, podría adquirir el volumen calculado en su Huella de Carbono a un proyecto de reforestación de un bosque de América Latina.

Grupo CIMDEl Grupo CIMD (dentro del cual se encuentra AEQ Energía) compensa la totalidad de sus emisiones a través de VCS (Verified Carbon Standard), una organización dedicada al Mercado Voluntario de Carbono y que se encarga de certificar la veracidad de los proyectos así como la retirada de derechos de emisión.

En el siguiente link puedes comprobar la totalidad de iniciativas a las que hemos apoyado para conseguir nuestra matrícula de honor en materia ambiental… ¡y no hay profesor que nos pueda decir lo contrario!

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